Esta tarde se dio inicio a las festividades en honor a la Virgen del Valle en Catamarca, en el marco del 135° aniversario de la Coronación Pontificia, con la tradicional Bajada de la Sagrada Imagen.
La ceremonia tuvo lugar en la Catedral Basílica, donde el obispo diocesano, monseñor Luis Urbanč, bajó la imagen de la Virgen desde el Camarín, en medio de la presencia de una gran cantidad de fieles y sacerdotes que acompañaron el momento.
De este modo comenzó el Septenario, en un contexto especial por el Año Jubilar Diocesano que conmemora el Bicentenario del nacimiento del beato Mamerto Esquiú, y en coincidencia con la Jornada de Oración por la Paz en el Mundo convocada por el papa León XIV.
Como es habitual, la llegada de la imagen fue recibida con aplausos, cantos y gestos de emoción por parte de los devotos, mientras que muchos también siguieron la celebración a través de transmisiones en vivo. Luego fue colocada en el trono festivo, desde donde presidirá las celebraciones de los próximos días.
Entre los presentes estuvieron el gobernador Raúl Jalil y el intendente de la Capital, Gustavo Saadi, junto a otras autoridades.
Durante su mensaje, el obispo hizo hincapié en la necesidad de trabajar por la paz, invitando a no naturalizar la violencia y a apostar por el diálogo, la justicia y el perdón como caminos posibles.
